
Chihuahua, 15 de julio.- El Fiscal General del Estado, César Jáuregui Moreno, enfatizó que no se debe tener miedo a las reformas y aseguró que en Chihuahua están abiertos a los cambios propuestos. Esto se da en el contexto de las recientes declaraciones del Presidente Andrés Manuel López Obrador sobre una posible reforma al Poder Judicial que también podría extenderse a las fiscalías del país.
Jáuregui destacó que en la Fiscalía General del Estado se acepta cualquier iniciativa que contribuya a mejorar la institución. Señaló que actualmente las fiscalías estatales manejan entre un 80% y un 90% de los asuntos criminales en el país.
«En realidad, se debería haber revisado primero la iniciativa de reforma a las fiscalías en lugar de comenzar con el Poder Judicial», comentó Jáuregui. Según él, el orden de la discusión a nivel nacional sobre los tribunales de justicia puede no ser el adecuado.
No obstante, Jáuregui se mostró abierto a lo que se plantee en el Congreso de la Unión. Reconoció que los resultados en materia de seguridad en México hasta ahora han sido insuficientes y cualquier reforma o enmienda al poder judicial o a las fiscalías debe ser bien recibida, siempre y cuando se realice una discusión abierta y se consideren todos los aspectos importantes que podría implicar una reforma.
«No hay que tenerle miedo a las reformas, hay que ser abiertos y entender que hasta ahora en el país los resultados en materia de seguridad dejan mucho qué desear. Cualquier propósito de reforma, de enmienda a las fiscalías o al poder judicial deberá verse con buenos ojos, con una discusión abierta y que pondere todos los aspectos importantes», sentenció Jáuregui.
El Fiscal General también comparó la situación de las instituciones de procuración de justicia en México, mencionando que aunque se supone que la mayoría son autónomas, en estados como Nuevo León, hay una clara línea trazada por el Estado. Esto ha llevado a disputas de poder que, en sus palabras, «se llevan a la gente entre las patas».
Las declaraciones de Jáuregui ponen de relieve la necesidad de una reforma integral y bien pensada en el sistema de justicia mexicano, subrayando la importancia de abordar primero las áreas más críticas y vulnerables para mejorar la seguridad y justicia en el país.